Art Robbery
Art Robbery es un juego de mesa en el que te meterás en el papel de un intrépido ladrón de arte. Tienes en tu poder muchos dibujos, pinturas, esculturas y antigüedades, pero el tesoro no es infinito y ahora te enfrentas a tú mayor reto: repartir el botín entre toda la banda.
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Descripción
Art Robbery es un juego de mesa en el que te meterás en el papel de un intrépido ladrón de arte. Tienes en tu poder muchos dibujos, pinturas, esculturas y antigüedades, pero el tesoro no es infinito y ahora te enfrentas a tú mayor reto: repartir el botín entre toda la banda.
A lo largo de varias rondas, te enfrentas a los demás jugadores e intentas conseguir una parte de las cuatro colecciones. Al final, el ladrón que sea capaz de hacerse con la mayor parte del botín gana... quizás. Al fin y al cabo, el FBI no se rinde y te está buscando, así que durante la partida tienes que reunir suficientes coartadas para evitar que te atrapen.
Jugar es muy sencillo:
Paso 1: Coloca todas las fichas de Botín en el centro. En cada una de las 4 rondas, juega las fichas de Botín correspondientes.
Paso 2: Reparte 5 cartas a cada jugador. En tu turno, juega una carta y ponla boca arriba en la pila de descarte. Coge la ficha de Botín correspondiente y roba una carta.
Paso 3: Juega bien tus cartas y utiliza con estrategia las cartas especiales. ¡El jugador con más puntos gana la partida!
No esta mal
El mecanismo es lo más sencillo que te puedas imaginar, jugar una carta y coger la ficha con ese número. Lo que le da la chicha es el cómo un jefe que sólo puntúa en compañía de otra ficha de alto valor, un perro guardián que te ofrece protección contra el robo mientras lo mantienes, y la necesidad de reunir coartadas en fichas de bajo valor o perder si terminas la partida con el menor número. La verdad es que a tres jugadores, me dio la sensación de que tenía poco control sobre lo que estaba pasando. Espero probarlo a otros números de jugadores a ver que tal funciona.
Un filler rápido y divertido
El juego funciona muy bien, no es muy complicado, así que no hay que tenerle miedo, y es muy divertido. La interacción que se produce entre los jugadores está genial, las fichas van bailando y pasando de mano a mano que es una barbaridad, y eso es lo que mola del juego, ahí está la gracia.